martes, 20 de mayo de 2014



Desde que me inicié como un verdadero RUNNER, el tema del rendimiento en mis competencias fue siendo cada vez más relevante en mis entrenos.  Como ya era mi costumbre, buscaba atrapar y vencer a mis “RIVALES PERSONALES”, casi siempre sin lograrlo.  Y cuando lo lograba, solo era por un par de kilómetros, para ser rebasado por estos mismos, pocos metros antes de la meta.
Como muchos, especialmente los más novatos, empecé a tratar de correr más rápido. 
Así sin preparación, solo a correr más rápido.
El resultado fue el más lógico: 
Me agotaban los entrenos y dejé de disfrutarlos.  Al cabo de unas cuantas corridas, me resentí físicamente y hasta sufrí lesiones, algunas de las cuales a veces me recuerdan esa etapa de mi carrera.  Llegué a mis competencias y los tiempos, en el mejor de los casos siguieron iguales y en otros hasta empeoraron.
Frustrado con estos resultados, empecé a desanimarme, pero fue entonces que el consejo de amigos y familia y la ayuda de entrenadores fue fundamental. 
Me explicaron que la carrera involucra mucho más que piernas y mente, aun y cuando, estos son la base de este deporte. 
Entendí que sin una condición física adecuada, mi cuerpo se estaba convirtiendo en campo fértil para lesiones y desanimo.  Además tenía sobrepeso y sin consultar a nadie, me imaginé corriendo con una mochila que pesaba 12 o 14 kilos, y que al quitármela, obviamente correría más rápido y mas lejos.
Fue necesario armarme de paciencia y empezar un régimen de alimentación y condición física.  Reforzando mi espalda baja, el abdomen, los lados de la cintura, incluso el tren superior.  Incluso agregué trabajo de pesas para las piernas.
Los resultados no llegaron de inmediato ni fueron muy grandes, pero logré hacer los cambios de postura, zancada y cadencia que necesitaba para mejorar mis tiempos.  Aun así, seguí siendo un corredor de la parte alta de la media en las competencias. 
Aprendí que los resultados en el RUNNING, como todo en la vida y si van a ser duraderos, no dependen solo de una o dos cosas.  Generalmente son producto de un trabajo que involucra una enorme cantidad de variables y que además, está sujeto a pequeños tropiezos o incluso algunos fracasos en el camino.
No lograrás un incremento repentino en tu velocidad, tendrás que realizar antes un fuerte trabajo de acondicionamiento físico y ejercicios específicos con este fin. 
Tendrás tambien que hacer el temido trabajo de pista.  Que te ayudara a mejorar tu tecnica y ejercitara tu capacidad de tolerar el lactato, subproducto de correr muy por encima de tus ritmos cardiacos acostumbrados.
Muchas veces tendemos a excedernos en la CANTIDAD de entrenos y descuidamos la CALIDAD de los entrenos.  En ello radica la diferencia.
Lo importante, es asesorarse adecuadamente y perseverar en los entrenos, como se te indique, ni mas ni menos.   
Ademas, tener una mente positiva es importante, pero debes retroalimentarla para que siga funcionando y esto lo lograras si trabajas en lo que necesitas para mejorar.   
De lo contrario, estarás haciendo siempre lo mismo y esperando resultados diferentes.

¡Persevera y alcanzaras!  ¡Cambia, modifica y continua entrenando mas, pero mejor!
¡ADELANTE RUNNERS, KEEP RUNNING!

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